La Sombra, comprende esos aspectos nuestros negados, no reconocidos, que es necesario traer a la conciencia para sanar su influencia en nuestra vida.
Quien ha integrado
su propia sombra (quien no se avergüenza de ser como es
ni de haber vivido lo que ha vivido), emana calma de sí mismo, es compasivo y está libre de juicios.
Sólo seremos conscientes
de que somos
Luz, cuando seamos capaces
de abrazar compasivamente el lado oscuro
de la realidad, mucho de lo cual hemos creado nosotros mismos, con
nuestros juicios y críticas.
La clave de Luz, está
en Amarnos completamente tal cual Somos, sin juicios por lo hecho o dejado de
hacer, sin que esto signifique que no vamos a trabajar en las áreas “oscuras”
que necesitan solución.
Dice C.G. Jung: